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Persuasión. Jane Austen



Persuasión es una bonita historia de amor que nos habla de las segundas oportunidades, pero también de los cambios que se están produciendo en la sociedad de la regencia, y de la presión que los roles de género y las costumbres sociales ejercen sobre las personas. Anne Elliot y Frederick Wentworth son los protagonistas de esta novela en la que también seremos testigos - como en la historia más conocida de la autora -  de que las primeras impresiones no son siempre acertadas. Sabemos que todas las protagonistas de las novelas de Austen se casan por amor -una rebelión a las convenciones sociales de la época- con lo que podemos intuir el final, pero eso no hace menos atractiva la lectura de la historia, lo interesante del argumento es como se llega a ese final feliz. 

La segunda hija del Baronet; Sir Walter Elliot, vivió una historia de amor con el ahora, almirante Wentworth. Ya han pasado ocho años desde que ella, influenciada por un entorno en el que pesaba mucho la diferencia de clase, terminó la relación a pesar de su enamoramiento. Era una joven influenciable de tan solo 20 años, que se dejó persuadir por los consejos de su querida amiga y protectora Lady Russell, y sobre todo, por las reticencias de su esnob familia que consideraba el noviazgo impropio y desafortunado. 

En la obra de Austen se retrata a la gentry, la clase social de la que ella formaba parte, son los terratenientes y  la aristocracia rural inglesa de finales del XVIII y principios del siglo XIX. En esta novela la atención recae en la vanidosa, superficial y pretenciosa familia Elliot. No todos los Elliot son engreídos, en clara contraposición nuestra Anne - la heroína favorita de la autora-, con su carácter sereno y reflexivo, con sus formas amables y dulces que todos aprecian. Ella es mil veces mejor persona que su altanera hermana mayor, su presumido padre, y su irascible y egoísta hermana menor, pero adopta un rol tan pasivo y sumiso en la novela ante  las afrentas de sus hermanas que da hasta rabia.  Anne parece envuelta siempre de un halo de tristeza, de una  melancolía que flota en el ambiente y que se siente a lo largo de toda la novela, sin duda es la consecuencia de haber renunciado al amor.

Pues bien, tenemos a nuestra protagonista soportando el menosprecio al que es sometida en su casa en Somersethire, cuando Austen trae a Frederick al presente de Anne, y coloca de nuevo a los antiguos enamorados en el mismo círculo social. Son ahora tan diferentes que parecen otras personas. Las tornas han cambiado y la bonita y joven Anne, ahora con 28 años, es descrita como una mujer marchita y consumida. Hasta ella misma, y sobre todo su familia, la consideran una pieza poco valiosa para el mercado matrimonial. De hecho, Anne parece haber salido gustosa de ese mercado competitivo. Aunque algo de cierto parece que tiene ese comentario ya que cuando le preguntan al Capitán Wentworth que le ha parecido Anne tras volver a verla, él contesta que está tan cambiada que no la habría reconocido.  

No solo ellos han cambiado, también sus circunstancias, la situación acomodada de los Elliot no se ha mantenido y  se han visto obligados a reducir su tren de vida- si bien continúan aparentando y pavoneándose como siempre-. Por el contrario, el joven descartado para emparentar con ellos ha prosperado. Wentworth representa un nuevo mundo, un mundo de acción en el que el mérito se valora, y en el que la riqueza y el éxito se alcanzan con esfuerzo. Es el futuro y los Elliot, como representantes de un antiguo mundo inmovilista donde lo que importa son las apariencias, y el valor  está en el linaje, son el pasado.

Y es que aquel joven ingenioso pero carente de posición y fortuna, es ahora el brillante y atractivo Almirante Wentworth, un hombre carismático y seguro de sí mismo que ha triunfado en la carrera militar en el contexto de las guerras napoleónicas, y que ahora reaparece en la vida de Anne para su desasosiego y nuestra diversión. Parece que el almirante está dispuesto a establecerse y formar una familia, y parece también que ha superado su pasada relación con Anne. La frialdad y la indiferencia con la que se dirige a ella en un principio así parece indicarlo. A partir de su primer encuentro, Austen se dedicará a juntarlos en eventos sociales, para  obligarles a mantenerse impertérritos ante el otro, mientras sus actos, de forma muy sutil, nos mostrarán la conexión que aún existe en ellos. Ambos utilizan descaradamente a  otros personajes para decirse lo que piensan y lo que sienten en realidad y esto resulta delicioso. 


La trama de la novela gira en torno a los sentimientos y reflexiones de una Anne que hace lo posible por disimular que no ha superado ni de lejos la ruptura que ella propició, y el resentimiento que Frederic carga y que debe superar, y mientras esto ocurre diversos personajes aparecerán para dificultar ese fin que no es otro que el matrimonio de la pareja. Sí, es cierto, el matrimonio es tema central en las novelas de Jane Austen, pero no debemos olvidar que el matrimonio era el pilar sobre el que estructuraban las relaciones sociales en el antiguo régimen y la vía de supervivencia para la mayoría de las mujeres de la época.  

Uno de los principales personajes que intentarán boicotear nuestro deseado final es William Elliot, el primo de Anne y el máximo rival de Wentworth. Él es el heredero de las posesiones y el título nobiliario de la familia Elliot, y es que las mujeres de la época no podían heredar de su padre, y veían como todo pasaba al pariente varón más cercano. Esto perpetuaba su dependencia económica y su falta de libertad, esa libertad tan anhelada en las protagonistas de Austen. Esta falta de derechos de las mujeres se refleja también en "Orgullo y Prejuicio", cuando la madre de las cinco hermanas Bennet insiste en la importancia de encontrar matrimonios ventajosos para sus hijas antes de la muerte del marido, momento en el que sus bienes pasarán a un primo lejano. En lailustración tenemos a Anne leyendo correspondencia privada y reveladora de la personalidad de su pretendiente Elliot.

A través de las reflexiones de Anne y de los siempre ingeniosos diálogos de Jane Austen, se exponen los valores morales de los distintos actores y los estereotipos que aparecen en la novela. En "Persuasión" también encontraremos otros temas recurrentes en las novelas de Austen. Si uno es el matrimonio y su importancia en la vida de las mujeres, el otro es la educación superficial que reciben. Para Anne, esta pobre educación, es la culpable del papel pasivo que desempeñan en la sociedad. Las mujeres quedan relegadas exclusivamente a la vida privada y sujetas siempre al control de la familia y al de las convenciones sociales. 

Anne comenta al Capitán Harvey - un amigo de Frederick-:

 "Los hombres tienen todas las ventajas sobre nosotras por ser ellos quienes cuentan la historia. Su educación ha sido mucho más completa; la pluma ha estado en sus manos. Al estar privadas de un papel activo en la sociedad, se nos condena al sentimentalismo, - insiste Anne en esta misma conversación-: "Nosotras no nos olvidamos tan pronto de ustedes como ustedes se olvidan de nosotras(...) Vivimos en casa, quietas, retraídas y nuestros sentimientos nos avasallan. Ustedes se ven obligados a andar. Tienen una profesión, propósitos, negocios de una u otra clase que los llevan sin tardar de vuelta al mundo, y la ocupación continua y el cambio mitigan las impresiones."

Esta reflexión-confesión que Anne comparte con el Capitán Harvei es oída por Wentworth y provoca la reacción que esperábamos. Declarará sus auténticos sentimientos a Anne, y lo hará escribiéndole una carta preciosa. En la imagen vemos como Frederick le muestra la carta que ha dejado a la vista en el escritorio para Anne, antes de que ésta salga de la habitación.

Si os queréis acercar al universo Austen esta novela es una buena candidata, ya que en ella aparecen los principales temas de sus historias, y retrata de forma entretenida el universo doméstico de las mujeres, y los conflictos morales de su época.









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Comentarios

  1. Esta novela es una de las últimas que he leído de la autora y de las que más me han gustado. Se ve que la madurez le sentó muy bien porque el inicio de Sanditon, la novela que dejó inacabada, da idea de que podría haber sido aún mejor.
    Un beso.

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  2. A mi me gustó mucho, la verdad. La disfruté de principio a fin, aunque me gusta mucho la autora y no soy muy imparcial. Muchas gracias por comentar.

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