Juntos y enamorados
inician una nueva familia con su pasado a cuestas, todo parece ir bien hasta
que un día Daniel escucha por la radio una entrevista grabada hace casi treinta
años. Quién habla es Nicola Janks, una profesora y antigua novia de Daniel. Su mente reacciona y se traslada a un pasado
no bien cerrado. Al terminar la
grabación el locutor explica que Nicola murió poco después de realizar la
entrevista y Daniel se queda paralizado.
“Tengo la sensación de que en alguna parte se ha abierto una ventana de golpe, o de que una ficha de dominó se ha caído sobre otra y ha provocado una reacción en cadena. Se me ha venido encima una ola enorme, después se ha retirado, y todo lo que había debajo ha cambiado para siempre.”
Exactamente, así es, a
partir de ese instante nada vuelve a ser igual, Daniel inicia un viaje temporal
y geográfico, un viaje que le acerca a su pasado y que le aleja de los suyos.
Una idea se instala en su cabeza y poco a poco lo mina todo. ¿Qué hubiera
pasado si no hubiera dejado a Nicola? ¿Seguiría viva? El peso de las decisiones
tomadas se asienta en la vida de Daniel y se materializa en un sentimiento de
culpa que lo hunde todo.
El matrimonio se resiente
y él inicia una espiral destructiva que parece no tener fin. La autora consigue
que te impliques en la relación familiar, empatizas con la pareja, juntos o por
separado, es inevitable, te han explicado sus vidas desde que empezaron a
volar, te han confesado sin pudor sus sentimientos y ahora estás enganchado,
quieres que todo se arregle y te encuentras cruzando los dedos mientras pasas
las páginas deseando que todo vuelva a su sitio.
La forma de la novela,
tal vez la complica un poco. La autora se desplaza entre décadas y países a
través de los breves capítulos que la componen. Tan pronto escuchas a la
Claudette de los años ochenta en Londres, como lees a su hijo en el 2010 en
París. Sin embargo, reconozco que la tela de araña está bien urdida, imposible
caer al vacío, la consistencia de la novela lo aguanta y la narración de la
autora, impecable, rica, plástica, íntima, funciona como un salvavidas que te
hace avanzar seguro de que te llevará a buen puerto.
Maggie O’Farrell nació en 1972 en Coleraine, Irlanda del Norte. Es autora de siete novelas: After You’d Gone (2000), My Lover’s Lover(2002), The Distance Between Us (2004, ganadora del premio Somerset Maugham), La extraña desaparición de Esme Lennox(2007), La primera mano que sostuvo la mía (2010), Instrucciones para una ola de calor (2013), Tiene que ser aquí (2016; Libros del Asteroide 2017), Hammet (2020) y El retrato de casada ( 2023) y un libro de memorias, I am, I am, I am (2017).


De Maggie O'Farrell he leído la extraña desaparición de Esme Lennox que me encantó e Instrucciones para una ola de calor, que me gustó también, así que cualquier día le doy una oportunidad a este. Besinos.
ResponderEliminarHola Mar! yo es la primera obra que leo de Maggie O'Farrell y la verdad es que me ha gustado mucho su estilo. Seguramente me haré con su última obra: "La primera mano que sostuvo la mía". Gracias por pasarte por el blog y comentar.
EliminarHe leído la reseña en "Abrir un libro" y me ha encantado. Me ha encantado lo que cuentas del libro y cómo lo cuentas. Me gustan los saltos en el tiempo y en el espacio.
ResponderEliminarApunto a la autora, que me suena tan solo de nombre, y seguiré indagando en su obra y en su vida.
Un beso.
Hola Rosa! La verdad es que me ha sorprendido, escribe muy bien, tiene una narración muy rica pero precisa, sin rodeos pero tampoco frases de sujeto, verbo y predicado. Si te gustan los saltos en el tiempo su última novela "La primera mano que sostuvo la mía" también tiene. Maneja a dos protagonistas en distintas épocas de Londres. Gracias por comentar querida. Eres lo más. Besos
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