La segunda y última novela de Anne Brontë, publicada el 1848 bajo su pseudónimo masculino, Acton Bell, es una obra valiente y transgresora que desafía los estándares sociales victorianos, y lo hace a través de un personaje femenino empoderado, dotado de una voluntad firme y al que, la pequeña de las Brontë, arma de pensamiento crítico. La novela fue censurada incluso por su hermana Charlotte, que impidió su reedición tras la muerte de Anne, al considerar que los temas tratados: el abuso en el matrimonio o la degradación consecuencia del alcoholismo, eran groseros y poco adecuados para la época. En realidad, el estilo directo de Anne Brontë al describir el comportamiento inmoral de algunos de los personajes masculinos de la obra, recordaba demasiado a algunas conductas del único hermano varón de las Brontë; Branwell. El personaje rupturista es Helen Graham, una joven que se presenta en sociedad como viuda tras alquilar la ruinosa y aislada mansión de Wildfell Hall. La casa medi...
Aunque mayoritariamente la novelista inglesa Fanny Burney, nacida en 1752, es conocida por ser la precursora de Jane Austen, las novelas de esta escritora son algo más; Evelina, Cecilia, Camilla y La Vagabunda son el inicio de un género denominado novela de familia o novela de costumbres, donde los personajes muestran los usos y costumbres, los modales y los comportamientos de una determinada clase social. En Cecilia, la segunda novela de esta autora, es la clase alta londinense la que se retrata y no sale favorecida en la foto. En esta novela observamos el late motive de las obras de Burney: El tema de la joven ingenua que descubre el mundo al penetrar en los tentadores círculos sociales. Su protagonista es una joven y rica huérfana que, tras la muerte de su tío y tutor, ha quedado al amparo de tres albaceas que deben proteger su fortuna y su reputación mientras no alcance la mayoría de edad. Así pues, Cecilia abandonará la sencilla y segura vida que estaba llevando en el campo ...