La segunda y última novela de Anne Brontë, publicada el 1848 bajo su pseudónimo masculino, Acton Bell, es una obra valiente y transgresora que desafía los estándares sociales victorianos, y lo hace a través de un personaje femenino empoderado, dotado de una voluntad firme y armado de pensamiento crítico. La novela fue censurada incluso por su hermana Charlotte, que impidió su reedición tras la muerte de Anne, al considerar que los temas tratados: el abuso en el matrimonio y la degradación consecuencia del alcoholismo, eran groseros y poco adecuados para la época. En realidad, el estilo directo de Anne Brontë al describir el comportamiento inmoral de algunos de los personajes masculinos de la obra, recordaba demasiado a algunas conductas del único hermano varón de las Brontë. El personaje rupturista es Helen Graham, una joven que se presenta en sociedad como viuda tras alquilar la ruinosa y aislada mansión de Wildfell Hall. La casa medio abandonada, descuidada y fría es el refl...
Al mal tiempo un buen libro.